«Ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo».
Cada 30 de septiembre, la Iglesia celebra la fiesta litúrgica de San Jerónimo, Doctor de la Iglesia y uno de los grandes traductores de las Sagradas Escrituras.
Por eso, desde Editorial Paulinas, queremos ayudarte a dar tus primeros pasos con la Palabra de Dios, para que ella pueda convertirse en alimento diario de tu vida.
Para la mayoría de nosotros, la Biblia continúa siendo un libro poco conocido o incluso puede parecernos difícil de leer. Sin embargo, necesitamos un método y una forma de lectura que nos ayuden a comprenderla y, sobre todo, a encontrarnos con Dios a través de ella.
La Iglesia nos propone el método de la Lectio Divina, es decir, la lectura orante de la Palabra de Dios.
Esta práctica es tan antigua como la Iglesia misma. Su esquema puede facilitar la lectura orante de la Biblia de manera personal, aunque también puede resultar muy provechosa cuando se realiza en comunidad. No hace falta la presencia de un estudioso de la Biblia: se busca recuperar una lectura y reflexión cercanas y accesibles. Sin embargo, puede ayudar que alguien coordine el encuentro y prepare algunos elementos sobre el contexto histórico, geográfico y social del texto. Es conveniente, además, que todos tengan la Biblia o el Nuevo Testamento.
Pero… ¿qué es la lectura orante?
La Lectio Divina es el ejercicio ordenado de la escucha personal de la Palabra de Dios.
La expresión latina Lectio Divina puede entenderse como una «lectura guiada por el Espíritu de Dios», es decir, una lectura realizada en el Espíritu Santo.
¿Cómo hacer la lectura orante de la Biblia?
El primer paso en el camino de la Lectio Divina es la invocación al Espíritu Santo. Este momento es fundamental. Para escuchar al Espíritu Santo es necesario crear un clima de oración, disponiendo el corazón para el encuentro y la conversación con Dios.
A partir de allí, podemos recorrer cuatro pasos:
1. LECTURA — Lectio
La primera pregunta es: ¿Qué dice el texto?

Es el momento del contacto con la Palabra, a través de una lectura lenta y atenta, leyendo palabra por palabra y procurando ser fieles al texto.
Podemos detenernos en tres niveles:
Nivel literario: Observar el género literario, el lenguaje, el estilo, los detalles y las partes en las que está dividido el texto.
Nivel histórico: conocer la situación histórica del pueblo en aquel momento, los personajes que aparecen y los aspectos sociales, políticos, económicos, geográficos, culturales y religiosos que nos ayuden a comprender la época y la sociedad en la que fue escrito.
Nivel teológico: Descubrir cuál es el mensaje que el texto comunicaba al pueblo de aquel tiempo.
En este primer momento buscamos, sobre todo, fidelidad al texto y comprender bien el sentido de cada frase.
2. MEDITACIÓN — Meditatio
La segunda pregunta es: ¿Qué nos dice el texto?
Es el momento de «rumiar» la Palabra, de «sacarle jugo», encontrando su sentido y su relación con nuestra vida.
Se trata de comprender e interpretar cuál es el mensaje del texto para nuestros días, actualizarlo y compararlo con las situaciones que vivimos hoy, dejando que la Palabra ilumine y guíe nuestra vida.
3. ORACIÓN — Oratio
La pregunta ahora es: ¿Qué le decimos a Dios después de escuchar su Palabra?
Todo lo que hemos compartido y descubierto se presenta ante el Señor. Podemos hacerlo a través de peticiones, acciones de gracias, ofrecimientos, súplicas de perdón, salmos o cantos.
En la oración, somos nosotros quienes nos dirigimos a Dios, que primero nos ha hablado a través de su Palabra.
«¡Escúchame, Señor!»
4. CONTEMPLACIÓN — Contemplatio

En este último paso solo nos queda mirar, amar y actuar.
La contemplación nos lleva a mirar a Jesús y a dejarnos transformar por su presencia. El encuentro personal con Jesús, Salvador y Liberador, cambia inevitablemente nuestra vida, nuestros juicios y nuestros criterios.
La Palabra llega así a nuestras decisiones cotidianas y se convierte en una confesión práctica y vivida de que Jesús es el Señor de nuestra vida, de nuestra historia y de la historia de todos los hombres.
Una palabra para cada día
En Editorial Paulinas, animados por la invitación de nuestro fundador, el beato Santiago Alberione, preparamos un video para explicarte de manera sencilla los pasos de la Lectio Divina.
Mirá el video sobre la Lectio Divina
«La Biblia es una carta de Dios a los hombres», nos recuerda el beato Santiago Alberione. Por eso, queremos ayudarte a descubrir que la Palabra de Dios no es un libro más: es una Palabra viva que puede acompañar, iluminar y transformar nuestra vida.
Que, siguiendo el ejemplo de San Jerónimo, podamos acercarnos cada día un poco más a las Sagradas Escrituras y descubrir en ellas a Cristo, para hacer de la Palabra de Dios un verdadero alimento para nuestro camino.


