La encíclica Magnífica Humanitas iluminará la visita del papa León XIV a la Argentina, del 8 al 11 de noviembre. En este contexto, compartimos una oración para profundizar en el mensaje del Santo Padre y en los desafíos de custodiar la dignidad humana, promover el bien común y poner a la persona en el centro de toda transformación social.
El Papa León nos llama:
“A todos los fieles católicos, a todos los cristianos, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad les dirijo un vehemente llamamiento: no temamos ensuciarnos las manos en la obra de nuestro tiempo. Como Nehemías, oremos, proyectemos con sabiduría, trabajemos con perseverancia, poniendo a Dios en el horizonte de nuestro actuar y al ser humano en el centro de nuestras decisiones. Entonces las piedras desechadas —los pobres, los enfermos, los migrantes, los pequeños— se convertirán en piedras angulares, y sobre la tierra surgirá un hogar común sólido y hospitalario, donde el amor y la verdad finalmente se encontrarán, y la justicia y la paz se besarán (cf. Sal 85,11). Esta es la bendición que imploramos a Dios y la tarea que tenemos por delante: ser constructores de comunión, no arquitectos de Babel; siervos del Reino que viene, no dueños de torres destinadas a derrumbarse. Y, con ánimo de pastor y de padre, pido a todos que detengan la construcción de la enésima Babel y que unan fuerzas para edificar en el bien, para que la humanidad nunca pierda su propia belleza y el mundo pueda reconocer una vez más, en el corazón del ser humano, el lugar donde Dios desea habitar.” (Magnífica Humanitas 16)
Respondemos rezando y reflexionando sobre sus palabras:
“Oremos, proyectemos con sabiduría”.
Preparemos la visita del Santo Padre escuchando juntos al Espíritu Santo en nuestra oración personal y comunitaria.
“Trabajemos con perseverancia, poniendo a Dios en el horizonte de nuestro actuar y al ser humano en el centro de nuestras decisiones”.
Encontrémonos para construir y desarrollar vínculos basados en la bondad, dialogando para buscar lo mejor para todos, el bien común.
“Las piedras desechadas, los pobres, los enfermos, los migrantes, los pequeños se convertirán en piedras angulares, y sobre la tierra surgirá un hogar común sólido y hospitalario”
Salgamos al encuentro de los que están solos, los que sufren, los que necesitan una mirada cálida de aceptación, y ofrezcámosles el abrazo misericordioso de Dios Padre y la compañía fraterna de la familia de Jesucristo.
“Donde el amor y la verdad finalmente se encontrarán, y la justicia y la paz se besarán”.
Reflexionemos juntos sobre la edificación de una civilización del amor donde la vida cotidiana, las grandes decisiones y los acontecimientos vitales reflejen la verdadera dignidad que todas las personas tenemos por ser creaturas de Dios.
“Unan fuerzas para edificar en el bien, para que la humanidad nunca pierda su propia belleza”
Miremos lo que nos une, lo que compartimos, la bondad y la belleza que hay en cada uno de nosotros y que de esas miradas surja la fuerza para la edificación.
“El mundo pueda reconocer una vez más, en el corazón del ser humano, el lugar donde Dios desea habitar”
Anunciemos a todos los argentinos y argentinas, y al mundo, que no estamos solos, que Dios está con nosotros en nuestros corazones, llenándonos de esperanza, fortaleciéndonos en la caridad e invitándonos a la fe.
¡Preparemos juntos la visita del Papa León!
Conferencia Episcopal Argentina
