¿Qué es lo primero que se piensa cuando se habla de salud mental?
Existe un sesgo cultural que la asocia con patologías, crisis y desequilibrios. Sin embargo, la salud mental es un estado de bienestar integral: es resiliencia, es conexión. No se trata solo de la «ausencia de enfermedad», sino de llevar una vida plena con el apoyo adecuado; en definitiva, una vida que merezca ser vivida.
En esta oportunidad me voy a centrar en algunos factores fundamentales para cuidar tu salud mental.
Un paso importante es tener conciencia de la vida que llevo y de hacia dónde quiero llegar. Por eso, voy a hablar en primer lugar de los valores. Los valores te permiten vivir con un criterio claro, te muestran el camino a recorrer y el horizonte al que querés llegar. Ahí está su riqueza: el horizonte no tiene fin.
Pensemos de esta forma: si quiero ir a algún lugar, busco en el GPS y me muestra por dónde ir. Si me equivoco, me indica cómo volver a la ruta; si aparece un obstáculo, me ofrece opciones para sortearlo y seguir hasta la meta. Con esa guía podemos llegar adonde queramos, y siguiendo la dirección que propone, llegar lo más lejos posible. Esa es la función de los valores: le dan sentido a tu vida y te motivan a seguir trabajando para ser la mejor versión de ti misma/o.
Vivir de acuerdo con tus valores hace que dejes de vivir en automático. Pero ojo: los valores marcan una dirección, no garantizan una vida perfecta ni son una meta que se cumple. Lo que hacen es acercarte a ella con pequeñas acciones cada día.
En segundo lugar, me voy a centrar en otro factor importante para el cuidado de la salud mental. Los vínculos.
Las relaciones de confianza brindan mayor bienestar porque proporcionan apoyo emocional y sentido de pertenencia, y ser parte de un grupo reduce la soledad. Además, las personas que te conocen son un factor protector, ya que pueden notar si algo cambió en vos. Es fundamental recordar que la soledad y el aislamiento prolongado son factores de riesgo; por eso debemos construir y fortalecer vínculos saludables.
¿Los límites también son importantes?
Claro que sí, también resguardan la salud mental, ya que ordenan y fortalecen la autoestima poniéndote en primer lugar: te dicen a vos y a los demás que tus necesidades también importan. Esto no es egoísmo, sino autocuidado, porque protege tu tiempo, tu energía y tu bienestar emocional. Y lo más interesante es que tener límites claros reduce el estrés y el desgaste.
Por último, y no menos importante que los anteriores, es recurrir a un profesional de la salud mental. La terapia es un espacio para entender lo que te pasa y modificar aquello que no te resulta funcional, antes de llegar al límite. Es un lugar seguro para hablar sin ser juzgado/a, frente a una persona capacitada. Pero también es un espacio donde reconocemos y aceptamos nuestras propias limitaciones.
Trabajar en la salud mental nos lleva a fortalecer o adquirir recursos que permitan afrontar mejor las adversidades de la vida diaria. Pero no es una labor en soledad: el camino siempre es más llevadero cuando lo haces en compañía de otros.
Lic. Nancy Romero
Psicóloga TCC.
MN 52204
MP 96327
Cel: 11 2550-1727
IG: @lic.nancyromeropsi
TTK: @lic.nancyromero_10



